Sobre Espartaco y otras cosas

Inauguro mi blog con un artículo que la verdad no estaría concebido para este blog, o por lo menos para sus primeras intenciones. La idea inicial la podemos deducir del nombre que tiene el blog, fotografía, sí, pero bueno, últimamente tengo también otras inquietudes, entre ellas las que os paso a contar.

Ando estas últimas semanas viendo la serie Spartacus Vengeance y en V.O. por supuesto, ya que entre otras cosas aún no se ha estrenado en España, para que luego digan que la piratería va en contra de la cultura…aunque este no es el tema. Después de Spartacus Blood And Sand y su precuela Gods of Sand, esta última temporada viene a ser, supuestamente, el desenlace de la primera, el culmen de la venganza de Spartacus. Es una verdadera pena, evidentemente no solo por esta razón que expongo, que el protagonista no pudiese ser el tristemente desaparecido Andy Whitfield, pero su sustituto Liam McIntyre, a mi parecer, no lo hace nada mal.

Vapuleada por muchos “críticos” que aducen razones como inconsistencias históricas no podemos olvidarnos de que es una serie de ficción y no un documental histórico, acaso Gladiator no se tomó también sus licencias. Para mi es una de la series que más me han entretenido y me entretienen de los últimos años. Puede ser que se ceben con la violencia, aunque bien visto, el espectáculo de un gladiador degollado en la arena del Circo de la Antigua Roma no creo que fuese muy distinto al mostrado por esta serie. Y en cuanto al sexo, primero, hay bastantes referencias históricas que cuentan que la moral andaba un poco distraída en los últimos años dela Repúblicade Roma, época en la que se ambienta la serie; y segundo, pues que queréis que os diga, el sexo nunca está de más, y hablo en general.

Bueno está claro que la serie me gusta, y que esta última temporada está cumpliendo con las expectativas, o por lo menos con las mías.  Tal es el interés que me está causando este personaje que la semana pasada me dispuse a adentrarme un poco más en lo que es el personaje histórico, y la verdad que no he encontrado mucho más de lo que ya sabíamos, por ejemplo, por la película “Espartaco” de 1960 dirigida por Stanley Kubrick y protagonizada por Kirk Douglas. Y es por ahí por donde van los tiros…o más bien las gladius…

Espartaco, la película de Kubrick, está basada en la obra homónima de Howard Fast (1914-2003), conocido esto me puse a buscar más referencias sobre esta novela y encontré que, sin dejar de ser ficción, tiene bastante rigor histórico, tanto por los personajes que en ella aparecen como por los hechos que acontecen. Ante la falta de otras referencias más “académicas” sin llegar a recurrir a textos de historiadores de la época como Plutarco (todavía no estoy en ese nivel friki, aunque lo parezca), me dispuse a comprarla y la encontré en una librería online de segunda mano: http://www.iberlibro.com, una auténtica joya para los que gusten de la lectura low-cost. Y por fin la semana pasada “Espartaco” de Howard Fast cayó en mis manos a un módico precio de 6.50€ gastos de envío incluidos.

Comienzo a leerlo y en el prologo descubro que el Autor se inspiró y escribió la mayor parte de esta obra en la cárcel. ¿Y por qué estuvo en la carcel? Preguntareis, pues es fácil de intuir, fue preso político estadounidense, victima del “Macartysmo” una política llevada a cabo por un senador de Estados Unidos, Joseph McArthur, allá por los años 50, en plena Guerra Fría, que perseguía, extorsionaba y encerraba a todos aquellos activistas políticos cercanos al comunismo, socialismo o ideas no afines al capitalismo, que por entonces rivalizaba con la ideología de la otra superpotencia mundial, la URSS. Eldelito de Howard Fast: haber pertenecido a una facción comunista que operó en Francia y que ayudo a exiliados Republicanos Españoles a refugiarse en un convento comprado por estos activistas. Fue coaccionado por un tribunal para que desvelase la lista de todos los componentes de esta facción, negándose a ello, fue condenado a tres meses de cárcel.

Muy posiblemente, Espartaco murió en la revuelta, y la esclavitud continuó siendo el sustento económico principal de Roma, pero no en vano su rebelión supuso el principio del fin de la República como forma de gobierno de Roma y aunque no el fin de la esclavitud sí un cambio en el trato hacia ellos. Ulises, en la película “Troya”, convenciendo a Aquiles para ir a la guerra, decía:

 “…¿tendrán eco nuestros actos con el devenir de los siglos?, ¿recordarán nuestros nombres los que no nos conocieron cuando ya no estemos?, ¿se preguntaran quienes éramos?, ¿la valentía que demostramos en la batalla…?”

Así ocurrió con Espartaco, todos sabemos de sus actos y de su valentía, convertido para siempre en símbolo de la lucha de clases, de la libertad y contra la opresión de los poderosos hacia los débiles. Volvió a aparecer una vez más para inspirar a un autor represaliado por el gobierno de su país demostrando, que sean los tiempos que sean, siempre hay algo por lo que luchar, sin conformarse con los preceptos establecidos.

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